Añorando un nuevo Lempira
LEMPIRA, PRIMER DEFENSOR DE LA SOBERANIA
NACIONAL
El Cacique Lempira, es símbolo de Libertad, de coraje y de amor a
nuestra tierra. El 20 de julio no puede ser una fecha inadvertida para
el pueblo hondureño, sobre todo en momentos como los actuales marcados
por la dependencia y la perdida de identidad nacional.
Conviene, pues, recordar, con veneración y respecto, la lucha emprendida
por lempira a favor de su tierra y su pueblo.
La conquista del territorio que hoy conocemos como Honduras no fue fácil
para los españoles. No sólo por lo accidentado de la geografía, sino,
igualmente, por la resistencia presentada por diversos grupos indígenas,
vale decir los habitantes y dueños originales.
La historiografía aun debe investigar más sobre esos focos de
resistencia aborigen. Sabemos de la lucha encabezada por el Cacique
Cicumba en el Valle de Sula, en 1536, así como el alzamiento de los
pueblos lenca del sur-occidente, al frente de Lempira, en 1536-1537.
Cada 20 de julio calendario cívico conmemora la gesta de ese histórico
pueblo que ofreció combate a los hispanos venidos del otro lado del mar,
en búsqueda de riqueza, fama y poder. Dos mundos colisionaron: uno que
aun vivía en la Edad de piedra, organizado en tribus y cacicazgos, que
se habían desarrollado de manera autónoma, sin contacto con
civilizaciones de otros continentes, con agricultura sedentaria basada
en el cultivo del maíz; el otro estaba saliendo del feudalismo y vivía
un proceso de independencia y unificación, expulsando los últimos
reductos del dominio árabe y construyendo el estado Nacional; había
desarrollado la navegación oceánica y el bronce habían reemplazado a la
piedra, así, la correlación de fuerzas y recursos era desigual. Si los
primeros superaban en números y en el conocimiento del terreno, los
segundos los superaban por la Tecnología que portaban.
Diversos grupos indígenas, a lo largo del Continente Americano, optaron
por defender con las armas en la mano a su tierra y a su gente.
Comprendía que, de someterse, quedarían en situación de esclavitud y
vasallaje tanto ellos como sus descendientes. Ya no serian más hombres
libres, dueños de su destino. Prefirieron el combate y la muerte.
Fue así como murió Lempira, en lucha cuerpo a cuero. Vendría mas tarde a
tres siglos de coloniaje que duraría hasta 1821, cuando Centro América
rompió el lazo que le ataba a España. El vació de poder dejado por los
conquistadores seria gradualmente ocupado por Gran Bretaña primero y por
Estados Unidos Después. Lempira y el pueblo lenca dejaron un heroico
ejemplo de patriotismo, defendido con valentía su territorio del opresor
invasor. En esa gesta deben inspirarse los hondureños de hoy.
Y esa inspiración permanente que en nosotros debe despertar Lempira
tiene que traducirse en un patriotismo inclaudicable, que nos haga
defensores de nuestros recursos naturales y de la soberanía nacional,
como aspectos fundamentales de la nacionalidad que empezó a gestarse con
el gran líder lenca cuya hazaña recordamos hoy, y que prefirió morir
antes de someterse a los invasores. Hoy son otros los que quieren
mantenernos avasallados, pero la esencia de la lucha es la misma de hace
500 años cuando el gran Lempira Lanzo su grito valiente y justiciero
desde las alturas del Congolón.
En otros tiempos se llamó Doctrina Monroe, ayer fue Doctrina de
Seguridad Nacional, hoy se llama ALCA, PLAN PUEBLA PANAMA, PLAN
COLOMBIA, TLC, cualquier nombre es igual puesto que sus fines es
prolongar el sufrimiento de los pueblos, es controlar sus ansias de
libertad es afirmar las raíces de la colonización.
La colonización ha ido transformándose, ha ideologizado nuestra cultura,
ha mancillado nuestro pueblo, ha pretendido convertirnos en esclavos,
pero estamos resistiendo igual que lo hizo nuestro primer padre, el Gran
Cacique Lempira que prefirió mil veces morir que convertirse en esclavo,
esa es nuestra raza, esa es nuestra estirpe, mujeres y hombres que no se
dejan someter, ni vencer. Siglos de violencia contra nosotros/as, siglos
de explotación, de destrucción y de rapiña no son suficientes, por eso
inventan, preparan estrategias y planes para continuar el despojo de
nuestras tierras, de nuestras riquezas y aún no nos han vencido, ni nos
vencerán jamás, porque jamás renunciaremos a ser nosotros/as mismos
Después de todos los sufrimientos de generación en generación es hora de
decir BASTA, es hora de tomar decisiones que nos permitan seguir
resistiendo, formar conciencia y organizarnos para alcanzar nuestra
segunda independencia. Por lo que proponemos:
Seguir en el trabajo de activar, organizar y movilizar a nuestro pueblo
frente a las nuevas tácticas de la colonización.
La memoria del cacique también fue honrada con el nombre de la moneda de
Honduras, que ha sufrido una cadena de devaluaciones en los últimos
veinte años, tras el retorno al orden constitucional después de casi dos
décadas de regímenes militares.
Desilusionados con los políticos y cansados de la pobreza, muchos dicen
que en el pais, se nesecita “alguien como Lempira, porque fue un hombre
valiente y luchador, defendiendo al pais, por eso seria bueno otro
Lempira”, pero que no sea un cacique, sino un líder valiente para
luchar, los demás lo seguiríamos para trabajar juntos y juntas.
Viva por siempre el Cacique Lempira, símbolo de dignidad nacional!