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Rescatan a 90 personas sorprendidas
por llenas
Los afectados eran trabajadores de la
empacadora El Guanacaste en la finca Isletas
ISLETAS, COLÓN, HONDURAS
Un oportuno y dramático rescate realizaron ayer efectivos de la Base
Naval, Fuerza Aérea y Cuerpo de Bomberos de la zona de Colón, quienes
salvaron a 90 personas, en su mayoría mujeres, que estaban atrapadas
dentro de dos buses, en medio de las aguas del río Ponciano.
El hecho se registró al mediodía en las cercanías de
la empacadora Guanacaste, luego de que se alertara sobre la llegada de
un temporal y se pidiera que las trabajadoras salieran del lugar antes
de la crecida del afluente.
La intención de sacar a las empleadas no fue lograda debido a que el
primero de los buses se quedó en medio de las aguas del río, lo cual
impidió que el otro bus cruzara, iniciándose así una histeria colectiva
que duró hasta que se produjo el rescate.
Según los reportes, las personas atrapadas pidieron
ayuda. Pasaban minutos de las doce del mediodía; no obstante, ningún
socorrista logró llegar al sitio debido a lo fuerte de las corrientes.
Pasaron dos horas más y nada se lograba, las
comunicaciones fueron canalizadas hasta la base aérea de La Ceiba, de
donde salió un helicóptero con personal al mando del jefe de esta
entidad, Wilfredo Reyes. Éste, al llegar al lugar, procedió a trasladar
a los rescatistas, quienes llevaban cuerdas para sacar de los buses a
los trabajadores para ponerlos en un punto donde pudieran ser evacuados
en lancha.
El procedimiento utilizado fue complejo pues estaba
atardeciendo, ligeras lloviznas Hacían que todos los que estaban en las
unidades sintieran suma preocupación.
Uno a uno, los atrapados fueron sacados del lugar en
medio de los gritos y la desesperación, pero sin que se perdiera la fe
de salir con vida del lugar.
Sintieron la muerte
Luego del rescate, siguió el traslado de las personas a la salida de la
finca bananera, en el sitio identificado como La Cadena, donde aún en
medio de la confusión, se relataron los hechos.
Maritza Matute, en medio del llanto, dijo: "Nunca nos
imaginamos que eso iba pasar, ya que era un día normal, pero como a las
doce nos pararon... cuando salimos de la empacadora, allí por la zona
del café, el bus se llenó de agua; fue algo horrible, en realidad sentí
la muerte", dijo la mujer.
"Fuimos de los primeros rescatados, al ver el
helicóptero sentimos que volvía la vida. Fue algo terrible, pero gracias
a Dios al final todo salió bien", relató Rosa Mélida Martínez.
"Sólo Dios con su poder nos pudo salvar, estábamos
con el agua al cuello... la empresa no nos sacó a la hora que debería.
Cuando llegó el bus, el agua no lo dejaba pasar... llamábamos una y otra
vez y nadie nos atendía.
Era algo desesperante. Fueron momentos difíciles porque el nivel del
agua subía rápido", sostuvo Miriam García.
Lo ocurrido en la finca bananera quizá sirva para medir el grado de
responsabilidad de la transnacional hacia los trabajadores, quienes
gracias a la acción oportuna de los rescatistas están vivos de milagro.
Debe investigarse el caso
Hasta ahora no se han deducido responsabilidades en torno al caso,
aunque se puso en riesgo la vida de una gran cantidad de personas.
Muchos de los familiares de los afectados indicaron que pese a que
tienen una oportunidad de trabajo, se debe medir el compromiso de la
empresa, ya que no es justo que se arriesgue la vida de un ser humano.
"Deben tener mayor seriedad; eran hombres y mujeres que tenían la vida
en peligro. Esto debe ser investigado y castigar a los responsables y
que la empresa dé la cara porque ni para el rescate ayudaron, apenas
para abrir este portón", dijo molesto un ciudadano que esperaba a su
familiar.
"Ojalá se monte una investigación del caso y se ponga en claro que no
son perros los que trabajan aquí; es gente digna que merece que la
empresa dé la cara y no como hicieron ahora, que nadie vio interés de
ellos", dijo Martín Guevara.
El presidente del sindicato, Alirio Garay, dijo que el hecho debe quedar
como experiencia para todos, "aquí en parte hay culpa de la empresa,
pero también de los motoristas porque mirando la crecida se pasaron
creyendo que iban a salir y debieron pensar que eran personas las que
traían allí, además de que esto debe servir porque ya siempre hay
inundaciones en este sector", aseveró.
• Los caminos para llegar al sitio fueron afectados por las aguas, por
lo que hicieron los traslados sobre los bordos de protección en terrenos
aptos.
• Uno de los motores llevados al lugar sufrió daños, lo cual impidió que
se utilizara.
• El helicóptero que se empleó para el traslado de los rescatistas no
era apto para evacuaciones debido a su peso.
• Muchas de las que vivieron la experiencia dudan en volver a trabajar
si no hay seguridad.
• La zona bananera de Isletas fue castigada por las inundaciones en
varios sectores.
• Copeco anunció que los ríos afluentes del Aguán seguirán
experimentando crecidas, debido a las lluvias que caen en Colón.
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